GLBenicio Samuel Sanchez Garcia Presidente de la Sociedad Genealogica del Norte de Mexico mexicangenealogy@ancestros.com.mxÿÿCEventNatalicio de don Melchor OcampoS…ÿÿÍÍÍÍ1Hacienda de Pateo en Maravatio, Michoacan, MexicoÿÿCNoteÿÚ Este reconocido liberal de la etapa de la Reforma nació en la hacienda de Pateo en Maravatío, Michoacán. Don Melchor Ocampo, al terminar la carrera de jurisprudencia, no litigó porque se dio cuenta que en el ejercicio de esa profesión más valían "las mañas e intrigas, que el saber y la justicia. Colaboró para el periódico El Filógrafo en Morelia y en sus artículos defendió la libertad de prensa, la democracia, la abolición de la pena de muerte. Por el mismo medio, también denunció los excesos que cometían los religiosos y militares así como los privilegios de que gozaban. Don Melchor Ocampo, desde la tribuna parlamentaria insiste en denunciar los abusos de la iglesia y la milicia. Como miembro de la Cámara, don Melchor Ocampo propuso que los reclusorios , considerados como centros de castigo deberían transformarse en centros de rehabilitación. Ocampo también sugirió a los diputados que éstos renunciaran a sus dietas y así no afectar al erario público, propuesta en la que él mismo puso el ejemplo. Siendo gobernador de Michoacán -1846 - redujo su propio sueldo, el de los diputados y el de los altos funcionarios. En 1852, nuevamente es nombrado gobernador de su estado, sin embargo, renuncia a dicho cargo al proclamarse el Plan del Hospicio, en Jalisco, cuyo objetivo era el regreso del centralismo, con Santa Anna en el poder. Durante el gobierno de don Benito Juárez, Ocampo fungió como Ministro de Gobernación y encargado de los ministerios de Relaciones, Guerra y Hacienda. Durante esa etapa existían de hecho, no de derecho, dos gobiernos: el liberal y el moderado. Ocampo, como Ministro de Gobernación en funciones, busca que el gobierno liberal sea reconocido por los Estados Unidos. Ocampo estableció negociaciones con el embajador norteamericano Robert M. McLane, pero conocedor de la política expansionista del vecino país del norte, evitó toda posibilidad de vender territorio mexicano a dicha nación. Con la intención de ganar tiempo y prolongar las negociaciones, Ocampo planteó la posibilidad de otorgar una concesión para Estados Unidos de Norteamérica en la que dicho país obtendría el derecho de tránsito por el Istmo de Tehuantepec. Las presiones políticas y económicas que sufría el gobierno de Juárez y la amenaza de una nueva intervención norteamericana, determinó la firma del Tratado McLane-Ocampo, con base a lo anotado en el párrafo anterior. El senado del vecino país del norte rechazó dicho Tratado -McLane-Ocampo- a consecuencia de su propia problemática interna.€Batalla de Puente de CalderónÿÿÍÍÍÍGudalajara, Jalisco, Mexico€ÿ!Después de sufrir derrotas en Aculco y en Guanajuato, las tropas insurgentes se concentraron en Guadalajara. Por su parte, el gobierno virreinal, se proponía dar un golpe definitivo a las fuerzas insurgentes buscando terminar con el movimiento armado. Con esa intención, se dio la orden de que las mejores divisiones realistas actuaran conjuntamente y tomaran Guadalajara. El ejército de Calleja, correspondiente a la tercera división, hallándose en los alrededores de Guanajuato, emprendió la marcha y logró alejar a los insurgentes a su paso por Aguascalientes, así como también someter a Silao, León y Lagos. De acuerdo con el plan a seguir, Calleja debería esperar a las otras divisiones realistas para emprender la batalla contra los insurgentes. Calleja, con el deseo de no compartir la victoria con los otros jefes realistas, parte en busca de un ejército, el insurgente, el cual desconoce pero que considera fácil de vencer. Para llevar a cabo sus planes Calleja cuenta con 6 mil soldados perfectamente armados y disciplinados, correspondiendo casi la mitad a la caballería, además tiene diez piezas de artillería y gran catidad de municiones. Por su parte, los insurgentes permanecen en Guadalajara en donde las turbas que se habían unido al movimiento independiente, eran organizadas por Abasolo. Con ellas, Abasolo integró siete batallones de infantería, seis escuadrones de caballería y dos compañías de artillería, armados con fusiles viejos o rehabilitados. El grueso del ejército insurgente estaba conformado por un contingente de campesinos y de indígenas con lenguas diferentes, trajes distintos, indisciplinados y armados con sus instrumentos de labranza, con machetes de mala calidad, hondas, arcos y flechas. Aquel ejército tan heterogéneo sumaba unos cuarenta mil hombres - otras fuentes dicen que eran 100 mil -, de los cuales unos 20 mil eran jinetes. Sin embargo, aquellos jinetes montaban caballos pequeños, flacos, espantadizos, desobedientes a la rienda, en suma, inservibles para las acciones de guerra ya que estaban entrenados para los trabajos agrícolas. En Guadalajara, los insurgentes habían fabricado con sus escasos medios, cohetones con puntas de fierro para lanzarlas contra la caballería enemiga y granadas para ser lanzadas a distancia por los honderos. A pesar de esas carencias, la esperanza de los rebeldes para ganar la batalla la cifraban en la posesión de 95 cañones, 44 de ellos provenientes de las fundiciones reales y transportados desde San Blas, prácticamente en hombros. El resto sólo eran malas copias de cañones fabricados con tubos de cobre con la técnica del vaciado de campanas y de corto alcance. Ante el inminente enfrentamiento entre las fuerzas insurgentes y realistas, Allende, como militar de carrera, con principios disciplinarios y escogido el campo de batalla, propuso que: · Únicamente salieran a combatir la parte del ejército organizado, apoyándose en la artillería útil. · El grueso del ejército permaneciera en Guadalajara para ser organizado. · En caso de sufrir algún revés, la retirada contara con elementos de defensa y apoyo en la ciudad.. Hidalgo se opuso a la táctica militar de Allende argumentando que el ejército insurgente no corría ningún peligro, dada su superioridad numérica ante las fuerzas realistas. La opinión de Hidalgo prevaleció y las fuerzas insurgentes salieron de Guadalajara rumbo al Puente de Calderón. El Puente de Calderón, ubicado a unos 60 kilómetros de Guadalajara, fue el sitio que Allende y Abasolo escogieron, por las características del lugar, para la contienda. El ejército insurgente quedó organizado de la siguiente manera: · La artillería quedó bajo la dirección de don José Antonio Torres - el amo Torres -. · De la caballería se encargó don José Mariano de Abasolo. · Las reservas las dirigió don Miguel Hidalgo y · El dirigente en jefe de la batalla era don Ignacio Allende. En el campo realista, Calleja también organizaba sus estrategias, particularmente después de enterarse de la posición de la artillería insurgente. Calleja organizó tres columnas de ataque: · Una de caballería que atacara el flanco izquierdo insurgente hasta penetrar al área de reservas enemiga. · Otra mixta: de caballería e infantería con el apoyo de cuatro cañones que atacaría el lado derecho de los insurgentes, donde estaba localizada la artillería. · La infantería, propiamente dicha, fue destinada para atacar el centro y Calleja quedó al mando de las reservas para proporcionar refuerzos donde fuera necesario. El "amo" Torres, quien defendía el ala derecha, rechazó en dos ocasiones el ataque realista. En el flanco izquierdo los realistas, también fueron rechazados. Calleja atacó el centro con seis cañones y atravesó el Puente de Calderón pero se dio cuenta de las dificultades de las otras columnas y que el desorden comenzaba a cundir. El jefe realista multiplicó sus esfuerzos tanto para reorganizar a su ejército como para reforzar las alas izquierda y derecha que eran objeto del virulento ataque de la artillería insurgente y de sus honderos indígenas. Los resultados de la contienda aún era imprecisos, sin embargo, el ejército insurgente cobraba ventaja mientras los realistas percibían ya la derrota. Un hecho imprevisible cambió el rumbo de los acontecimientos: una granada cayó en un carro de municiones cercano a la división insurgente localizada detrás de la artillería principal. El estruendo de la explosión que se produjo causó pánico entre la muchedumbre insurgente, la que corrió en diversas direcciones en el más completo desorden. Además, el pasto seco propagó el incendio con dirección hacia las cajas de parque destinadas para los cañones. El viento que soplaba hacia los insurgentes, condujo el humo hacia ellos, impidiéndoles toda visibilidad. Ni tardo ni perezoso, Calleja aprovechó la situación y con todos sus elementos disponibles: caballería, artillería e infantería cargó contra los insurgentes, con verdadera saña, haciéndoles retroceder. Aún en circunstancias tan difíciles, Allende, Aldama y Arias hicieron frente a los realistas para proteger la retirada de los desperdigados soldados insurgentes. Los realistas, resentidos contra quienes hasta hacía poco los estaban derrotando y envalentonados con aquel golpe de suerte que les dio la victoria, se dedicaron a perseguir ferozmente a los que huían, dejando numerosos muertos en el campo de batalla. ¡Por fin el sueño de Calleja se hizo realidad! Ocupó las posiciones de los insurgentes que le redituaron 87 cañones, armas, municiones y banderas, incluyendo algunos uniformes de Hidalgo que fueron a parar a las manos del virrey. A pesar de la derrota sufrida por los insurgentes en el Puente de Calderón, los realistas pagaron el tributo a su osadía pues en dicha batalla perdieron aproximadamente mil hombres. Por su parte Calleja, como siempre, infló a su favor el parte de guerra que envió al virrey.€%Fusilamiento de don Mariano Matamorosp…ÿÿÍÍÍÍ€ÿ~Don Mariano Matamoros nació el 14 de agosto de 1770 en la ciudad de México. El nombre completo de este caudillo insurgente fue Mariano Matamoros y Guridi u Orive. Matamoros estudió en el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco donde obtuvo el título de bachiller en artes y teología. Siendo cura de Jantetelco, perteneciente a Jonacatepec, Matamoros fue hecho prisionero en 1811, por simpatizar con el movimiento insurgente. Matamoros logró evadirse y se dirigió a Izúcar, donde se unió al ejército de don José María Morelos y Pavón. Mientras Morelos se dirigía a Cuautla, Matamoros permaneció en Izúcar para marchar después a Taxco, lugar en el que el 4 de enero de 1812, el Siervo de la Nación lo nombra coronel de infantería. Posteriormente los insurgentes parten hacia Tenancingo y a mediados de enero, Matamoros recupera los cañones que Galeana había perdido en Tecualoya. A Cuautla, población que sería sitiada por Calleja, llegaron los insurgentes el 9 de febrero de 1812. A la heroica acción del "Niño Artillero", Narcizo Mendoza, siguió la intervención de don Mariano Matamoros quien llegó a restablecer el orden y a defender el lugar atacado por los realistas, apoyando así a don Hermenegildo Galeana, responsable de la plaza. Durante el sitio de Cuautla, Matamoros fue comisionado por Morelos para conseguir víveres y a pesar de haberlos obtenido no pudo introducirlos a su destino. Roto el sitio de Cuautla, después de 72 días, Matamoros se reúne con Morelos en Izúcar para reorganizar su tropa y continuar sus campañas contra los realistas, sobre los que obtiene algunos triunfos. El mismo Morelos reconoció la valentía de don Mariano Matamoros, demostrada en las campañas que llevó a cabo contra los realistas. Roto el sitio de Cuautla lo insurgentes emprendieron la campaña de Oaxaca, en la cual Matamoros logró tomar el convento de Santo Domingo, convertido en fortificación de los realistas. En Chiapas, Matamoros vence a Manuel Dambrini, un realista que venía de Guatemala. Otra de sus acciones militares relevantes fue la de San Agustín del Palmar, cuyo objetivo era atacar un convoy de tabaco. En ella Matamoros también derrota a los realistas con un resultado para estos últimos de 250 soldados muertos y 400 prisioneros. Don Mariano Matamoros se convirtió en el brazo derecho de Morelos y por sus méritos en campaña, éste lo nombró teniente general. Estando en Tehuizingo, Matamoros acude al llamado de Morelos para organizar el ataque a Valladolid. Tomar Valladolid fue el objetivo de la batalla del 23 de diciembre de 1813, sin embargo, los insurgentes fueron derrotados por las tropas de Agustín de Iturbide y de Ciriaco del Llano. Matamoros pretendía dar una tregua a sus tropas, después de la derrota sufrida cuando se intentaba tomar Valladolid, pero Morelos insistió en reiniciar el combate. Los realistas dirigidos por Iturbide y del Llano asediaron a los insurgentes y, finalmente, Matamoros fue hecho prisionero. José Eusebio Rodríguez fue el dragón realista que hizo prisionero a don Mariano Matamoros. Don José María Morelos y Pavón ofreció entregar 200 prisioneros realistas a cambio de Matamoros, pero esta oferta no fue aceptada. Don Mariano Matamoros fue trasladado a Valladolid, hoy Morelia, donde fue sometido a juicio y fusilado en la plaza de armas. Existe una placa conmemorativa en los portales de Morelia que señala el sitio donde perdió la vida el caudillo insurgente. Izúcar de Matamoros lleva ese nombre en honor de don Mariano Matamoros. La gratitud del pueblo mexicano le honra desde 1823 con el título de Benemérito de la Patria. En la Columna de la Independencia reposan los restos mortales de don Mariano Matamoros y Guridi u Orive. €Nacimiento de don Mariano Otero¹‰ÿÿÍÍÍÍGuadalajara, Jalisco, Mexico€ÿ~ Don Mariano Otero nació en Guadalajara, Jalisco el 04 de febrero de 1817. En su ciudad natal realizó estudios de abogacía, obteniendo el título correspondiente a la edad de 18 años. Otero comenzó a ejercer su carrera en la cual pronto adquirió gran prestigio. Como orador, también tuvo un pleno reconocimiento. Inicia su carrera política en 1841 al ser nombrado delegado por Jalisco a la Junta de Representantes de los Departamentos. Hacia 1842, don Mariano Otero fue electo diputado de su estado, participando en el Congreso Nacional Extraordinario. En dicho congreso, Otero se pronunció en contra del proyecto de Constitución por su contenido centralista. Unido a otros diputados que como él, eran liberales y con plena conciencia de ser una minoría dentro del Congreso, don Mariano Otero elaboró un voto particular que les permitiera presentar otro proyecto de Constitución. Tanto en la tribuna parlamentaria como en las páginas del periódico El siglo XIX, don Mariano Otero expresó sus ideas liberales. La capacidad crítica de don Mariano Otero lo llevó al análisis de la problemática social del país en los que incluyó temas tales como la propiedad y las clases sociales. Producto de ese minucioso análisis, le hizo anticipar la agresión que más tarde sufriría nuestro país por parte de los Estados Unidos. La solución que Otero proponía a la situación por la que atravesaba el país, era la unificación nacional. Con una visión clara con relación a los acontecimientos internos y externos de México, don Mariano Otero propuso que a la denominación inicial de la nación mexicana: "República popular representativa", se le añadiera la palabra "federal". Dicha propuesta no fue del agrado de los conservadores porque con ella se afectaban sus intereses, particularmente los de carácter religioso. El sector militar también se sintió agraviado porque Otero promovía la libertad de prensa. La discusión que entre los constituyentes provocaron los temas citados y otros más, fue causa de que el entonces presidente, don Nicolás Bravo, desconociera al Congreso en 1846. A pesar de las dificultades que se habían presentado, don Mariano Otero fue nominado nuevamente como diputado al Congreso nacional, en el mismo año de 1946. A don Mariano Otero se debe la redacción del acta constitutiva y de reformas constitucionales, que limó asperezas, aunque fuera momentáneamente, entre los grupos rivales que dividían al país. La unificación era imprescindible ante la amenaza de invasión manifestada por el vecino país del norte. Otero formó parte del grupo de diputados que aprobó el Acta de Reformas de 1847, aplicadas a la Constitución de 1824. Dichas reformas involucraban también aspectos relacionados con el poder judicial y el amparo constitucional. Durante la intervención norteamericana, don Mariano Otero fue uno de los cuatro diputados que en Querétaro se opuso vigorosamente a lograr la paz mediante los Tratados de Guadalupe-Hidalgo. Otero asumió, durante el gobierno de don José Joaquín de Herrera, el Ministerio de Relaciones. La brillante carrera política de don Mariano Otero se vio truncada por la muerte a los 33 años de edad: el cólera morbo cobró una víctima más.€/Natalicio del político liberal Guillermo Prieto,‹ÿÿÍÍÍÍ Mexico, Distrito Federal, Mexico€ÿ€Don Guillermo Prieto nació en la ciudad de México y su niñez la pasó en el Molino del Rey, en las colindancias del Bosque de Chapultepec. Con la muerte de su padre y quebrantada la salud mental de su madre, Guillermo Prieto queda prácticamente desamparado a la edad de 13 años. Don Andrés Quintana Roo, al darse cuenta de que Guillermo posee una clara inteligencia, se convierte en su protector. Su benefactor le ayuda a obtener un trabajo en la aduana, lo que le permite a Guillermo continuar sus estudios en el Colegio de San Juan de Letrán. En su carrera política, don Guillermo Prieto se identificó plenamente con los liberales, apoyó el Plan de Ayutla, fue diputado varias veces y constituyente en 1857. Don Guillermo Prieto colaboró en los gabinetes de don Mariano Arista, don Juan Álvarez y don Benito Juárez, como Ministro de Hacienda. "¡Alto! ¡Los valientes no asesinan!, fueron las palabras con las que don Guillermo Prieto se interpuso entre un grupo de sublevados, salvándole la vida a don Benito Juárez, símbolo de la defensa y restitución de la República. Este ilustre liberal fue coautor de las Leyes de Reforma. Don Guillermo Prieto destacó también como poeta y periodista. Su vena literaria lo llevó a escribir los más diversos temas, incluyendo la poesía épica, acorde con la exaltación patriótica de la época. Los primeros poemas de don Guillermo Prieto aparecieron en 1837, en el Calendario de Galván. "Fidel", fue el seudónimo utilizado por don Guillermo Prieto. Don Guillermo Prieto fue maestro de Historia Patria en el Colegio Militar. Los restos de este valiente y honesto liberal reposan en la Rotonda de los Hombres Ilustres.€Abrazo de AcatempantÿÿÍÍÍÍ#Acatempan, Estado de Mexico, Mexico€ÿ¬Los protagonistas del "Abrazo de Acatempan fueron los generales Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide. Al encontrarse Guerrero e Iturbide en Acatempan - un pueblo del estado de México -, este último expresó lo siguiente: "No puedo explicar la satisfacción que experimento al encontrarme con un patriota que ha sostenido la noble causa de la independencia y a sobrevivido él solo a tantos desastres manteniendo vivo el fuego sagrado de la libertad. Recibid este justo homenaje de vuestro valor y de vuestra virtudes". Guerrero emocionado respondió: "Yo señor felicito a mi patria porque recobra en este día un hijo cuyo valor y conocimientos le han sido tan funestos". Guerrero explicó a sus soldados la presencia de Iturbide en los siguientes términos: "¡Soldados! Este mexicano que tenéis presente es el señor don Agustín de Iturbide, cuya espada ha sido por nueve años funesta a la causa que defendemos. Hoy jura defender los intereses nacionales; y yo que os he conducido en los combates, y de quien no podéis dudar que moriré sosteniendo la independencia, soy el primero que reconoce al señor Iturbide como el Primer Jefe de los Ejércitos Nacionales: ¡Viva la independencia! ¡Viva la libertad!" De hecho, con las palabras anteriores, Guerrero e Iturbide llegaron a un acuerdo, sellado con un abrazo al cual se conoce como el "Abrazo de Acatempan". Al acuerdo siguió la proclama del Plan de Iguala que diera por resultado la independencia de México. La unificación de los ejércitos de Guerrero e Iturbide originaron al Ejército Trigarante o de las Tres Garantías. Don Vicente Guerrero se distanció de Iturbide cuando éste se proclamó emperador de México. El Gral. Vicente Guerrero, Jefe del Ejército Insurgente del Sur, recibe el 10 de enero de 1821, una carta de Iturbide, Comandante en Jefe de las fuerzas realistas, pidiéndole que se sometiera al gobierno y a cambio, le serían reconocidos su grado, su ejército y el territorio que dominaba. A esta carta Guerrero contesta el 20 de enero, negándose a aceptar tal proposición y conminando a Iturbide a pelear por la independencia. CARTA DE GUERRERO A ITURBIDE Fragmentos Se acercaron nuestros principales caudillos a la capital para reclamar sus derechos ante el virrey Venegas, y el resultado fue la guerra… Perdimos la esperanza del último recurso que nos quedaba, y estrechados entre la ignominia y la muerte, preferimos ésta y gritamos: Independencia… …y advertido de que cuando todas las naciones del universo están independientes entre sí, gobernadas por los hijos de cada una, sólo América depende afrentosamente de España… He aquí demostrado brevemente, cuanto puede justificar nuestra causa, y lo que llenará de oprobio a nuestros opresores. Concluyamos con que usted equivocadamente ha sido nuestro enemigo, y que no ha perdonado medios para asegurar nuestra esclavitud; pero si entra en conferencia consigo mismo, conocerá que siendo americano, ha obrado mal, que su deber le exige lo contrario, que su honor le encamina a empresas más dignas de su reputación militar, que la patria espera de usted mejor acogida, que su estado le ha puesto en las manos fuerzas capaces de salvarla y que si nada de esto sucediera, Dios y los hombres castigarían su indolencia… …¿qué pues, hace retardar el pronunciarse por la más justa de las causas. Sepa usted distinguir y no confunda: defienda sus verdaderos derechos…; decídase usted por los verdaderos intereses de la Nación, y entonces tendrá la satisfacción de verme militar a sus órdenes… Compare usted que nada me sería más degradante como el confesarme delincuente y admitir el perdón que ofrece el Gobierno contra quien he de ser contrario hasta el último aliento de mi vida, más no desdeñaré ser subalterno de usted en los términos que digo… …porque nuestra única divisa es libertad, independencia o muerte… Obre usted como le parezca, que la suerte decidirá, y me será más glorioso morir en la campaña, que rendir la cerviz al tirano. Vicente Guerrero Rincón de Santo Domingo, a 20 de enero de 1821. RESPUESTA DE ITURBIDE A GUERRERO Fragmento …; y en este lugar sólo asegure a usted que dirigiéndonos usted y yo a un mismo fin, nos resta únicamente acordar, por un plan muy bien sistemado, los medios que nos deben conducir indudablemente, y por el camino más corto. Cuando hablemos usted y yo se asegurará de mis verdaderos sentimientos. …no debe dudar que ninguno en la Nueva España es más interesado, ni la deseo con más ardor, que su muy afecto amigo que ansía comprobar con obras esta verdad y que su mano besa. Agustín de Iturbide Tepecoacuilco, a 4 de febrero de 1821 SABÍAS QUE… Los protagonistas del "Abrazo de Acatempan fueron los generales Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide. Al encontrarse Guerrero e Iturbide en Acatempan - un pueblo del estado de México -, este último expresó lo siguiente: "No puedo explicar la satisfacción que experimento al encontrarme con un patriota que ha sostenido la noble causa de la independencia y a sobrevivido él solo a tantos desastres manteniendo vivo el fuego sagrado de la libertad. Recibid este justo homenaje de vuestro valor y de vuestra virtudes". Guerrero emocionado respondió: "Yo señor felicito a mi patria porque recobra en este día un hijo cuyo valor y conocimientos le han sido tan funestos". Guerrero explicó a sus soldados la presencia de Iturbide en los siguientes términos: "¡Soldados! Este mexicano que tenéis presente es el señor don Agustín de Iturbide, cuya espada ha sido por nueve años funesta a la causa que defendemos. Hoy jura defender los intereses nacionales; y yo que os he conducido en los combates, y de quien no podéis dudar que moriré sosteniendo la independencia, soy el primero que reconoce al señor Iturbide como el Primer Jefe de los Ejércitos Nacionales: ¡Viva la independencia! ¡Viva la libertad!" De hecho, con las palabras anteriores, Guerrero e Iturbide llegaron a un acuerdo, sellado con un abrazo al cual se conoce como el "Abrazo de Acatempan". Al acuerdo siguió la proclama del Plan de Iguala que diera por resultado la independencia de México. La unificación de los ejércitos de Guerrero e Iturbide originaron al Ejército Trigarante o de las Tres Garantías. Don Vicente Guerrero se distanció de Iturbide cuando éste se proclamó emperador de México.€@Heroica participación de Narcizo Mendoza, en el sitio de Cuautla¥‚ÿÿÍÍÍÍCuautla, Morelos, Mexico€ÿáNarcizo Mendoza nació en Cuautla, Morelos en el año de 1800. Durante el sitio de Cuautla los niños también querían participar en la defensa de la ciudad. Con tal motivo, el general José María Morelos y Pavón, organizó una tropa infantil, la cual estaba al mando de su hijo Juan Nepomuceno Almonte. A dicha tropa infantil perteneció Narcizo Mendoza, el heroico "Niño Artillero". Las fuerzas realistas dirigidas por Calleja se dispusieron a atacar la Plaza de San Diego, la que estaba defendida por don Hermenegildo Galeana. Al fragor de la batalla, las tropas de Galeana se replegaron y alguien gritó que don Hermenegildo había sido derrotado, sembrando el desconcierto. En la confusión los realistas intentaron aprovechar el momento para tomar la Plaza de San Diego. Ante el desorden que se suscitó, Narcizo vio un cañón cargado, con la boca dirigida hacia la calle por donde avanzaban los realistas y junto a él, una tea encendida…. Armándose de un valor inusitado, Narcizo tomó la tea y la acercó a la mecha de la pólvora del cañón y el estruendo de la explosión y la metralla que cayó sobre los realistas, los hizo retroceder. Ese acto permitió a Galeana reorganizar sus tropas y recibir ayuda de las tropas de Morelos, Matamoros y Leonardo Bravo. El sitio de Cuautla fue roto el 02 de mayo de 1812, anotándose, los insurgentes, una victoria. Después de su heroico acto, Narcizo Mendoza fue felicitado por don José María Morelos y Pavón. Morelos le dio el grado de alférez a Narcizo Mendoza y se convirtió en su protector. Lograda la independencia de México, el "Niño Artillero" llegó a ser teniente coronel del ejército mexicano. En Cuernavaca, capital del estado de Morelos, hay un monumento que recuerda el acto heroico del "Niño Artillero".€CFélix María Calleja se hace cargo del Virreinato de la Nueva España „ÿÿÍÍÍÍ€ÿÅFélix María Calleja del Rey llegó a la Nueva España en 1789, cuando era virrey el Segundo Conde de Revillagigedo. -Fue el sexagésimo virrey de la Nueva España y gobernó de 1813 a 1816. -Ante la insurrección encabezada por Dn. Miguel Hidalgo, Calleja no esperó las órdenes del virrey y organizó el ejército del centro para combatirlo. -Fue el ejército de Calleja el que derrotó a Hidalgo en el puente de Calderón. -El bien disciplinado ejército de Calleja también combatió al Gral. José María Morelos y Pavón, siendo una de sus campañas más feroces la del sitio de Cuautla. -Durante su gobierno, Calleja hizo desaparecer a la Inquisición con el fin de controlar el poder. -Félix María Calleja del Rey, también aumentó los impuestos para poder solventar las campañas militares contra los insurgentes, una de las cuales tuvo por resultado la aprehensión y fusilamiento de Dn. José María Morelos y Pavón. -Debido a la derrota que inflingió a los insurgentes en el puente de Calderón, a Calleja se le conoce también como el Conde de Calderón. -Calleja fue llamado a la metrópoli por Fernando VII, rey de España, para planear la reconquista de la Nueva España pero falleció antes de poder retornar a dicho territorio.€%Muerte del insurgente Mariano Abasolo‘ˆÿÿÍÍÍÍ€ÿºMariano Abasolo nació en la actual Dolores Hidalgo, Guanajuato. Este insurgente, al igual que Allende y Aldama, pertenecía al regimiento de Dragones de la Reina y estaban adscritos a la villa de San Miguel, hoy San Miguel de Allende. La conspiración de Valladolid, hoy Morelia, fue el antecedente de la de Querétaro y en ella también participaron José Mariano Abasolo e Ignacio Allende. Abasolo no tuvo grandes acciones guerreras pero siendo rico contribuyó económicamente con la causa insurgente. En la madrugada del 16 de septiembre de 1810 se le encargó a Abasolo apoderarse de las armas almacenadas en el cuartel y de repartirlas a los insurrectos. Al iniciarse el movimiento insurgente y avanzar hasta Celaya, a Abasolo se le confirió el grado de capitán, el que ya tenía dentro de los Dragones de la Reina. En Acámbaro, Hidalgo pasó revista a su ejército e hizo algunos nombramientos, otorgándole a Abasolo el de mariscal de campo. Tomó parte, junto a Hidalgo, en las batallas del Monte de las Cruces, en la de Aculco y en la del Puente de Calderón. Abasolo fue aprehendido en Acatita de Baján, Coahuila, junto con los demás insurgentes. Abasolo no fue fusilado como los demás caudillos, porque, según parece, a instancias y presiones de su esposa se retractó de sus acciones y acusó a Hidalgo y a Allende de ser los cabecillas del movimiento. José Mariano Abasolo fue enviado en calidad de prisionero al castillo de Santa Catalina, en Cádiz, España.€&Heroica defensa del puerto de Veracruz½…ÿÿ•†ÿÿ€ÿEl presidente Wilson de los Estados Unidos propuso a Carranza que permitiera la intervención mientras durara la lucha contra Huerta, con el fin de proteger a los ciudadanos y bienes extranjeros. Otra propuesta hecha a Carranza consistía en que éste decretara la separación del norte de México del resto del país. La respuesta de Carranza fue categórica en el sentido de que no permitiría la intromisión extranjera en los asuntos internos de México, declarando que lo único que esperaba del país vecino era que se le vendieran armas para combatir a Huerta. De hecho el presidente Wilson sólo esperaba un pretexto para llevar a cabo la invasión y éste se dio al ser aprehendida la tripulación de un barco de guerra estadunidense, de los seis que estaban anclados en las cercanías de Tampico, que al parecer se habían acercado a los muelles con el fin de obtener combustible. Aunque, de hecho, se les dejó en inmediata libertad, el contralmirante del barco le dio al incidente carácter internacional y exigió una excusa oficial, un severo castigo al responsable de la aprehensión y además, izar la bandera estadounidense en un sitio prominente para que se le saludara con 21 cañonazos. Como presidente, Huerta intentó negociar las pretensiones estadounidenses, sin embargo, Wilson dio la orden de invadir Veracruz. Cuarenta y cuatro barcos de guerra estadounidenses llegaron a Veracruz el 21 de abril de1914 y las tropas desembarcaron a las once de la mañana del mismo día. Los alumnos de la Escuela Naval y el pueblo veracruzano asumieron la defensa del puerto. José Azueta, Virgilio Uribe, Eduardo de la Colina Ricardo Ochoa y Jorge Alacio Pérez son algunos de los nombres de los patriotas muertos en defensa del puerto de Veracruz. Las tropas invasoras se retiraron hasta el 23 de noviembre de 1814.€#Etapa de la Guerra de IndependenciaN€ÿÿÿÿ€;Rompimiento del sitio de Cuautla por don José María Morelosî‚ÿÿÍÍÍÍCuautla, Morelos, Mexico€ÿÇ Francisco Javier Venegas, virrey de la Nueva España, sabe de las estrategias, tácticas y valor con que Morelos enfrenta a las fuerzas realistas, determinando organizar una campaña que destruya a los insurgentes y termine con Morelos. Dicha misión le es encomendada a José María Calleja. Los protagonistas de este hecho histórico fueron don José María Morelos y Pavón, como jefe de las fuerzas insurgentes, contando con la decidida participación de don Hermenegildo Galeana, don Nicolás Bravo y don Mariano Matamoros. Las fuerzas insurgentes estaban en desventaja con relación a las realistas, pues mientras los primeros contaban con alrededor de 3,000 hombres, los segundos tenían, aproximadamente 12,000. La diferencia numérica entre ambos ejércitos permitía a los realistas vaticinar una completa victoria. Cuautla y por consiguiente los insurgentes, comenzaron a sufrir el bombardeo realista a principios del mes de marzo de 1812. Los insurgentes no tienen grandes pérdidas porque además de encarar la situación con gran valor cuentan, en ese momento, con suficientes pertrechos de guerra. Calleja considera que la única forma de vencer a los insurgentes es poniendo sitio a la ciudad y evitar el combate frontal que puede desgastar a sus hombres e incluso, ser derrotados. El mismo Calleja quedaría impresionado por las acciones insurgentes que llegan hasta el heroísmo como el demostrado por Narcizo Mendoza, el niño artillero, quien hace retroceder a las fuerzas realistas al disparar un cañón. Durante el sitio de Cuautla, Juan Nepomuceno Almonte, hijo de Morelos, comandaba una compañía de niños soldados, conocida con el nombre de "Los Emulantes". Para ambos ejércitos la situación se torna cada vez más difícil, particularmente para los sitiados a causa de la falta de víveres. Morelos comisionó a don Mariano Matamoros para que saliera en busca de alimentos. El primero de mayo de 1812, Calleja les comunica a los sitiados de la existencia de un bando de indulto al cual pueden acogerse y les da cuatro horas para rendirse. Morelos no aceptó el indulto y en la madrugada del 02 de mayo de 1812, con todas las precauciones necesarias, sale con su escolta de Cuautla. Morelos fue descubierto y sólo el valor de sus hombres impidió que fuera hecho prisionero. El sitio y la ruptura de éste causó mayor número de bajas en los realistas. Roto el sitio, las fuerzas de Calleja de dedicaron a destruir lo que aún quedaba de Cuautla. El sitio de Cuautla duró aproximadamente 72 días.€8Clausura definitiva del Tribunal de la Santa InquisiciónŽÿÿÍÍÍÍ€ÿ¿ La Inquisición fue un Tribunal mixto, del Estado y de la Iglesia, que se ocupaba de los delitos relacionados con la fe y las buenas costumbres. Los Reyes Católicos - Isabel y Fernando - fundaron en 1480 el Tribunal de la Santa Inquisición con la autorización del papa Sixto IV. El Tribunal de la Santa Inquisición estaba integrado por varios eclesiásticos, expertos conocedores del dogma y moral católicos. También participaban en el Tribunal los jueces civiles, doctos en las leyes del reino. Los religiosos se ocupaban de calificar los delitos relacionados con la fe y las costumbres, sin pronunciar sentencia de muerte. Los jueces emitían las sentencias, de acuerdo a las leyes del reino. El Tribunal de la Santa Inquisición tenía también la facultad de inspeccionar los libros que llegaban a la Nueva España y decomisar los que consideraba que podían ejercer mala influencia entre la población, dictaminando su prohibición. El 25 de enero de 1569, durante el reinado de Felipe II, se estableció en América el Tribunal de la Santa Inquisición. Oficialmente, en la Nueva España, el Tribunal de la Santa Inquisición se estableció el 4 de noviembre de 1571. De hecho, la Inquisición comenzó a regir en la ciudad de México, desde 1522, un año después de la toma de Tenochtitlan. Entre los primeros inquisidores se puede citar a Fray Juan de Zumárraga, cuya jerarquía dentro del Tribunal correspondía la de inquisidor apostólico. Al establecerse el Tribunal de la Santa Inquisición en la Nueva España, don Pedro Moya de Contreras asumió el cargo de inquisidor general. El auto de fe era el cumplimiento de las sentencias dictadas por el Tribunal de la Santa Inquisición. Generalmente, el auto de fe consistía en un acto público aparatoso y solemne que se llevaba a cabo en las plazas públicas en donde se celebraba una misa y se leían los delitos del penitente y su sentencia. No todos los autos de fe eran públicos ni necesariamente concluían con la ejecución del reo, los había secretos que se realizaban en los recintos de las iglesias o en las celdas de la Inquisición. Dos años después de haberse instituido el Tribunal de la Inquisición, los indígenas fueron excluidos de la acción de dicho Tribunal. La estrecha relación entre la Iglesia y el Estado permitió que la Inquisición persiguiera los movimientos de carácter político, como el de Independencia. La Santa Inquisición fue clausurada, terminando así las funciones que por espacio de 251 años llevó a cabo. El edificio de la Inquisición estuvo ubicado en el cruce de las actuales calles de Rep. de Brasil y Rep. de Venezuela, en el Centro Histórico de la ciudad de México. El antiguo edificio de la Inquisición albergó posteriormente a la que fuera la Escuela de Medicina.€*Fusilamiento del insurgente Ignacio Aldama±ÿÿÍÍÍÍ€ÿzIgnacio de Aldama y González, a quien la historia lo reconoce como Ignacio Aldama, nació en San Miguel el Grande, Guanajuato, en el año de 1780. Sus primeros estudios los realizó en Guanajuato, trasladándose posteriormente a la ciudad de México en donde realizó estudios de derecho, obteniendo el respectivo título. De regreso a San Miguel el Grande, se dedicó a la agricultura y el comercio, actividades que le retribuyeron una sólida posición económica. En 1810, año del levantamiento insurgente, Aldama estaba a cargo de la alcaldía de San Miguel. Ignacio Aldama se unió al movimiento insurgente el 16 de septiembre de 1810, cuando las tropas insurgentes entraron a San Miguel el Grande, enterándose de que al ser descubierta la conspiración de Querétaro, fue necesario adelantar los acontecimientos. El 17 de septiembre del mismo año, don Miguel Hidalgo celebró una reunión en San Miguel, donde se constituyó el primer gobierno insurgente. En dicho gobierno, Ignacio Aldama quedó al frente del mando político y militar de San Miguel. Aldama firmó un acuerdo en el que reconocía el liderazgo de Hidalgo en el movimiento insurgente, el 24 de septiembre de 1810. Como jefe político y militar de San Miguel, don Ignacio Aldama, comenzó a tomar las medidas necesarias que apoyaran al ejército insurgente: · Promover la causa independentista. · Dotar al ejército de alimentos. Con el fin antes mencionado, don Ignacio Aldama: · Interceptó un cargamento de pólvora, destinado a las minas de Zacatecas. · Tomó una buena cantidad de maíz, que después se enteró, pertenecía a don Mariano Abasolo. Cuando el ejército insurgente se marchó, don Ignacio Aldama permaneció en San Miguel. En octubre de 1810, tuvo conocimiento de que las fuerzas realistas, al mando de Calleja se acercaban a San Miguel. Para evitar cualquier posible agresión de los realistas, don Ignacio, abandonó su lugar de origen, acompañado de su familia y la de su hermano Juan. Don Ignacio Aldama marchó hacia San Jerónimo Aculco e informó a Hidalgo de la cercanía realista, integrándose al ejército insurgente dos días antes de la batalla de Aculco. Sus acciones y militancia en la insurgencia determinó que el Colegio de Abogados de la ciudad de México a la cual pertenecía don Ignacio Aldama, determinó que fuera eliminado de la lista de dicha Institución. Por otra parte, el mismo Colegio de Abogados se valió de este incidente para enviar por escrito al virrey, una protesta en contra del movimiento de independencia. Don Ignacio Aldama estaba integrado a las fuerzas de don Ignacio Allende, al que acompañó en las acciones de Guanajuato y Guadalajara. En Guadalajara, junto con don Ignacio López Rayón trató de organizar el gobierno independiente de esta ciudad. Entre las actividades de carácter revolucionario de Aldama puede citarse también su cooperación para la publicación del Despertador Americano, primer periódico de difusión insurgente. Las divergencias surgidas entre Hidalgo y Allende con relación a la organización del ejército -Hidalgo apoyando la idea de un ejército de masas y Allende propugnando por uno con menor número de soldados pero bien disciplinado-, llevaron a Aldama a considerar la destitución de Hidalgo, como jefe del ejército revolucionario. Con el grado de mariscal de campo, Aldama fue nombrado embajador insurgente en los Estados Unidos, teniendo por misión específica conseguir pertrechos de guerra y el apoyo del vecino país al movimiento independentista. Para llevar a cabo su cometido, don Ignacio Aldama, acompañado por fray Juan de Salazar, contó con los medios económicos necesarios: barras de plata y dinero en efectivo. En San Antonio Béjar, la contrarrevolución, organizada por el subdiácono Zambrano, de modo que al llegar Aldama y Salazar a dicha plaza, fueron hechos prisioneros. Aldama y Salazar hubieron que sufrir el despojo de los medios económicos con que contaban para la lucha revolucionaria y los documentos que los acreditaban. En Monclova, Coahuila, se le sujetó a proceso, siendo sentenciado y ejecutado el 20 de junio de 1811. Posiblemente Aldama hubiera podido salvar la vida, pues los contrarrevolucionarios no tenían una ideología consolidada pero las noticias de la traición a Hidalgo de Ignacio Elizondo, en Acatita de Baján, apresuró su sentencia y muerte. De acuerdo con algunos datos del proceso de Aldama, al parecer éste, firmó un documento en el que expresaba su arrepentimiento, solicitando el perdón de aquéllos a quienes pudo haber ofendido durante su actividad revolucionaria. A favor del insurgente puede decirse que existe la posibilidad de que dicho documento, sólo haya sido una mera solicitud del perdón divino, ante la certidumbre de la muerte.€FFusilamiento de los próceres insurgentes Ignacio Allende y Juan Aldama·ÿÿÍÍÍÍ€ÿ%Tanto don Ignacio Allende como don Juan Aldama, nacieron en San Miguel el Grande, Guanajuato. Ambos siguieron la carrera de las armas y pertenecieron al Regimiento de la Reina. Tanto Allende como Aldama participaron en las conspiraciones de Valladolid y de Querétaro. Los dos estaban al tanto de que el levantamiento insurgente se llevaría a cabo el 1º de octubre de 1810. Mientras llegaba la fecha del levantamiento, Allende se hacía cargo de los detalles revolucionarios y Aldama de reclutar gente para la misma. Sin noticias de Querétaro, Hidalgo y Allende se pasaron, en Dolores, la noche del 14 y el día del 15 de septiembre sin poder determinar el camino a seguir. Juan Aldama recibió en San Miguel el Grande, el parte enviado por doña Josefa Ortiz de Domínguez, Corregidora de Querétaro, con el alcaide Ignacio Pérez, en el cual se daba aviso de que la conspiración había sido descubierta. De inmediato Aldama se dirigió a Dolores al encuentro de Allende y en consecuencia, de Hidalgo, quienes al conocer los acontecimientos de Querétaro, determinó que este último exclamara: "Somos perdidos, señores, aquí no hay más recurso que ir a coger gachupines".. Allende no se opuso a la determinación de Hidalgo y partió con el fin de levantar en armas a los soldados del regimiento de la Reina que se encontraban en Dolores. Por su parte Aldama, trató de hacer algunas objeciones ante la radical decisión de Hidalgo, pero éste, después de mandar llamar a su hermano, a don José Santos Villa y a los serenos, marchó con destino a la cárcel para liberar a los presos y así iniciar la insurrección. De acuerdo con Hidalgo, Allende y Aldama partieron hacia San Miguel con los hombres que habían logrado reunir. En San Miguel, lograron, sin grandes contratiempos, se les uniera el resto del regimiento del cual Allende era capitán. En Celaya, el ejército insurgente ya contaba con aproximadamente, 40 mil hombres, a los que Allende trataba de darles un poco de orden. Al capitán Juan Aldama se le encargó cuidar la seguridad de los presos españoles y pronto le expresó su disgusto a Hidalgo porque las tropas insurgentes se dieron al saqueo de las casas de los hispanos. Por su parte, el cura de Dolores, consideró que no tenía otra forma para atraerse simpatizantes, pidiéndole a Aldama que si éste tenía una solución, se la diese. Por otro lado, tampoco Allende estaba de acuerdo con las tropelías a que se dedicaba la plebe insurgente y aunque a Hidalgo también le disgustaban, no tomaba las medidas pertinentes para terminar con ellas. El 22 de septiembre de 1811, se celebró en Celaya una reunión entre los jefes insurgentes y el Ayuntamiento para efectuar la designación de los cargos correspondientes al ejército. En dicha reunión, Hidalgo recibió el grado de Capitán General de la América, Allende, el de Teniente General y Juan Aldama, el de Mariscal. Allende procuró que el desorden y desmoralización presentado por el grueso del ejército, no contaminara a los soldados de carrera, integrados a dicho ejército. Rumbo a la ciudad de México, se detuvieron en Acámbaro, donde Hidalgo fue nombrado Generalísimo, Allende Capitán General y Aldama, Teniente General. En la acción victoriosa del Monte de las Cruces, participaron tanto Allende como Aldama y ambos sostuvieron, ante las objeciones de Hidalgo, la conveniencia de ocupar la ciudad de México, prevaleciendo la opinión del Padre de la Patria. Al parecer, esta decisión desmoralizó a la tropa insurgente integrado por cerca de cien mil hombres, viéndose reducido en más de la mitad, a los pocos días. Reducidas sus fuerzas y mal armados, los insurgentes tuvieron que enfrentar en Aculco, al bien pertrechado y disciplinado ejército realista, comandado por Félix María Calleja. En este combate también participaron Allende y Aldama, pero en esta ocasión, la victoria fue de los realistas, primer revés, que a partir de entonces, acompañaría a los iniciadores del movimiento independentista. Tras la derrota de Aculco, Hidalgo se dirige a Valladolid, en tanto que Allende y Aldama lo hacen hacia Guanajuato, seguidos de sus soldados, quienes eran los mejores del ejército insurgente. En Guanajuato, Allende trata de fortificar la ciudad, sin saberse específicamente cuál fue la función que a Aldama le tocó desempeñar en ese momento. Las medidas tomadas por Allende en Guanajuato fueron en previsión al próximo e inminente ataque de Calleja. Con la intención de allegarse mayores elementos de defensa, Allende solicitó la cooperación de : · Hidalgo, quien se encontraba en Valladolid, hoy Morelia. · José Antonio Torres -el amo Torres-, el que se hallaba en Guadalajara y de · Rafael Iriarte, así como de otros insurgentes que ocupaban San Luis Potosí. El único que respondió al llamado de Allende fue Iriarte, sin embargo, el ejército realista se adelantó y las fuerzas de San Luis, no llegaron a tiempo. Por su parte, y de acuerdo con las medidas de defensa de Guanajuato, Aldama marchó a Guadalajara en busca de ayuda. El mando directo de la defensa de Guanajuato estuvo a cargo de don Mariano Jiménez quien avisó a Allende de que la ciudad estaba perdida. Allende ordenó salir de la plaza sin ser perseguido por Calleja y mientras éste se daba un respiro en la Valenciana, sin entrar a la ciudad, se llevó a efecto una sangrienta matanza de españoles por el populacho. La reacción de Calleja no se hizo esperar y entrando a la ciudad de Guanajuato a la mañana siguiente, se dispuso a llevar a cabo numerosas ejecuciones que continuaron en los días subsiguientes. Allende se dirigió hacia Valladolid, uniéndose a Hidalgo, aunque las relaciones entre ambos seguían tensas por la oposición del primero a las matanzas de españoles. Otra de las diferencias que se dieron entre Allende e Hidalgo fue con relación a la organización de la campaña para batir a Calleja, pues mientras: · Hidalgo se inclinaba por una batalla campal. · Allende opinaba, que dadas las circunstancias y momento lo mejor era la retirada. La opinión de Hidalgo fue la que predominó. A partir de este momento, Allende dedicó su atención a los asuntos meramente militares, entre ellos: · Restituir la artillería. · Organizar el ejército, que nuevamente era numeroso, etc.. Los insurgentes tomaron posiciones en el Puente de Calderón, al mando de don Ignacio Allende, apoyado por don Juan Aldama y don Mariano Abasolo. Calleja estuvo a punto de ser derrotado en esta acción, pero su pericia militar y el incendio de una carreta de parque en el campo insurgente, que causó gran descontrol, trocó la victoria de los independentistas en desastre. Los resultados de las últimas campañas insurgentes no eran satisfactorias, motivo por el cual los jefes insurgentes se reunieron en la Hacienda del Pabellón. Allende, Aldama, Joaquín Arias y José Mariano Jiménez, determinaron relevar del cargo de Generalísimo, a don Miguel Hidalgo. Hidalgo se vio precisado a renunciar verbalmente, sin que ello significara que abandonara la lucha y Allende asumió el mando del movimiento. Continuar la retirada fue la primera disposición de Allende. Dispuestos a conseguir recursos, los jefes insurgentes acordaron dirigirse hacia los Estados Unidos, siendo precedidos, con el carácter de embajador por don Ignacio Aldama, hermano de don Juan. La traición acechaba y pronto Ignacio Elizondo los haría prisioneros en Acatita de Baján y al parecer, el único que repelió la agresión fue don Ignacio Allende, quien finalmente quedó desarmado y lastimado. Don Ignacio Allende hubo de sumar al dolor de la traición, la pena de perder a su hijo Indalecio durante la acción llevada a cabo por Elizondo. Juntos, también en el infortunio, Allende y Aldama fueron conducidos a Monclova y luego a Chihuahua, donde se dio inicio el proceso, el 06 de mayo de 1811. Allende sabía que su vida estaba destinada a una pronta ejecución y evitó, durante el proceso, hacer declaraciones que pudieran perjudicar más a sus compañeros. El hecho de ser militar y haberse sublevado, era suficiente para que Aldama obtuviera por condena, la pena de muerte, teniendo por antecedente una notificación que le puso precio a su cabeza: diez mil pesos. El 26 de junio de 1811, fueron pasados por las armas los héroes de la Independencia, don Ignacio Allende, don Juan Aldama, don Mariano Jiménez y don Manuel Santamaría. Las cabezas de Allende, de Aldama y de Jiménez hubieron de esperar el fusilamiento de don Miguel Hidalgo, para que, junto con la del Padre de la Patria, fueran trasladadas a Guanajuato y colgarlas en sendas jaulas en los ángulos de la Alhóndiga de Granaditas. Los trofeos craneales de los realistas, permanecieron en la Alhóndigo por espacio de casi 10 años, hasta que en marzo de 1821 son bajados y reintegrados a sus cuerpos. En 1822, los restos mortales de los héroes de la independencia fueron depositados en la Catedral de la ciudad de México. Reconocido Allende por el propio Hidalgo como el promotor de la conspiración y el organizador del ejército insurgente, el pueblo de México le ha dado un lugar, a partir del 16 de septiembre de 1925, en la Columna de la Independencia. San Miguel el Grande, Gto., donde nacieran tanto Allende como Aldama, actualmente se denomina San Miguel de Allende, en honor al primero. La ciudad guanajuatense León de los Aldama, lleva ese nombre en reconocimiento a don Juan Aldama, a su hermano Ignacio y a sus tíos Mariano y Antonio, de los mismos apellidos, héroes de la independencia de México.€Virrey Francisco Javier Venegas–„ÿÿÞˆÿÿ€ÿQFélix María Calleja del Rey (Medina del Campo 1753 - Valencia 1828) Tras el sitio de Cuautla, Callejas se retiró a su casa donde recibía a los descontentos con Venegas, a quien acusaban de incapaz para acabar con la rebelión. Hombre firme, sin escrúpulos, frío para calcular, se encargó de reunir dinero de los bienes confiscados a la Inquisición, del comercio y las hipotecas de alcabalas para formar un ejército bien vestido, pagado y equipado. Las medidas que hasta los realistas catalogaron de brutales, fueron la causa por la que en Cádiz se tomara la decisión de relevarlo en 1816.€Virrey Juan Ruiz de ApodacaÞˆÿÿÿÿ€ÿ6Juan Ruiz de Apodaca (Cádiz 1754 — Madrid, 1835) El sexagesimoprimer virrey llegó a la Nueva España ofreciendo el indulto a los insurrectos. Su carácter, dado a la comprensión permitió que muchos insurrectos accedieran a la amnistía. Casi toda la sociedad novohispana consideraba que había terminado ya la revolución, y eran simpatizantes del virrey, cuando llegó el caudillo Francisco Xavier Mina. Su muerte trajo aires renovados al movimiento. Mientras tanto, en juntas secretas se planeaba que Fernando VII viniera a la Nueva España a gobernar. Para esto, era necesario proclamar su independencia. Apodaca propuso como jefe militar a Iturbide, quien estando al frente del ejército del sur, le ofreció el mando a Apodaca. Este lo rechazó y lo declaró traidor al rey. Apodaca entonces fue destituido y enviado a España.€Virrey Juan O'Donojúÿÿÿÿ€ÿ£Juan O´Donojú ( Sevilla 1762 — ciudad de México 1821) En 1821, el gobierno español designó a O´Donojú capitán de la Nueva España, nombramiento que tenía los mismos derechos del cargo de virrey. Estado en veracruz, declaró al pueblo sus intenciones liberales. En septiembre de este año se concertó una cita cerca de la Villa de Guadalupe, entre Iturbide, O´Donojú y Novella, quienes acordaron la suspensión de hostilidades. El 21 de septiembre se decretó el acta de independencia del imperio mexicano. El sexoagésimo segundo y último virrey de la Nueva España, murió a los 59 años en la capital del nuevo imperio, haciéndosele honores de virrey en la Catedral Metropolitana.€Gobierno de Agustín de IturbideÿÿÚ’ÿÿ€ÿðAgustín de Iturbide (Morelia 1773 - Tamaulipas 1824) Nacido en el seno de una familia de buena solvencia económica, Iturbide se caracterizó siempre por su carácter impulsivo y ambicioso, lo que le llevó a tomar la carrera de las armas. Como se rumoraba que había participado en la conspiración de Michelena, cuando inició el movimiento de independencia Hidalgo lo invitó a participar en ella con el grado de teniente coronel. Pero Iturbide, que era de origen aristocrático, rechazó la propuesta. Sin embargo, cuando los insurgentes se dirigieron a Valladolid, fue a presentarse con el Virrey Venegas quien lo integró a su ejército. A partir de aquel momento se convirtió en un incansable perseguidor de los insurgentes. Precisamente debido a su crueldad con ellos fue que estuvo suspendido del mando hasta que el virrey Apodaca lo nombró jefe del ejército para derrotar a Vicente Guerrero. Por el contrario, Iturbide se citó con él para acordar la independencia. Decretado el Plan de Iguala el 24 de febrero de 1821, Iturbide actuó con mucha inteligencia para quedarse con el gobierno. En el plan quedaba estipulado que se quería a Fernando VII como emperador, pero que de no aceptar él el trono, debería ser sustituido por alguien más. Como de España llegaran negativas, la noche del 18 de mayo de 1822 salió una tropa por las calles, proclamando a Agustín de Iturbide como Emperador. Para hacer la designación legal, se convocó al Congreso a junta extraordinaria esa misma madrugada. Con 77 votos a favor, se promulgó la elección de Iturbide como emperador de México. Su coronación se efectuó el 20 de julio de 1822. Sin embargo, pronto iniciaron los descontentos por parte del Congreso, el cual fue disuelto poco tiempo después. El levantamiento en contra de Iturbide surgió en Veracruz en 1823 y pronto ganó terreno, hasta lograr su abdicación. Iturbide salió hacia Europa, específicamente para Italia, donde permaneció hasta que sus partidarios lo convencieron de volver a México. Lo que ellos desconocían era que se había decretado a Iturbide como fuera de la ley. Cuando desembarcó el 14 de julio de 1824 en Tamaulipas, fue aprehendido y condenado a muerte. Su fusilamiento se llevó a cabo el 19 de Julio de 1824 una pequeña población llamada Padilla.€Muerte de don Leonardo BravotƒÿÿÍÍÍÍ€ÿ7Leonardo Bravo, nacido en una cuna humilde en Chilpancingo, Guerrero, simpatizante de la causa insurgente, como jefe de familia inculca y arraiga en sus hijos dichas ideas. La coincidencia de ideas identificaron a don Leonardo Bravo con el cura Hidalgo, motivo por el cual habría de sumarse posteriormente a la lucha por la independencia. Don Leonardo se negó a proporcionar y organizar hombres para el ejército realista, de modo que al iniciarse las persecuciones en contra de los simpatizantes de la insurgencia, el futuro caudillo fue uno de los perseguidos. Ante el acoso de que era objeto por los realistas, don Leonardo Bravo se vio precisado a refugiarse en las cuevas de Michapa, para evadir dicha persecución logrando escapar. En 1811, se une a Morelos para participar en la lucha por la independencia, proporcionando una excelente labor de ayudantía ya que lo mismo construye material de guerra, que administra o expide pasaportes e incluso combate en la línea de fuego. Después de combatir en Izúcar, Leonardo Bravo se encarga de tomar las medidas necesarias, en Cuautla, que permitieran la defensa de la plaza o bien, proporcionar un refugio seguro a los insurgentes. Le adjudican la defensa de Santo Domingo, la que lleva a cabo con eficacia pues rechaza a cuanto enemigo se le presenta. Sale de Cuautla, con las fuerzas que rompen el cerco de Calleja; poco tiempo después es aprehendido en la hacienda de San Gabriel y trasladado junto con dos de sus compañeros a la capital de la Nueva España, finalmente en la calzada del Ejido se les aplica la sentencia del garrote. La sentencia del garrote consistía en dar tormento al reo, mediante la estrangulación con un arco de hierro sujeto a un poste fijo. Leonardo Bravo es padre del Benemérito de la Patria: Nicolás Bravo, quien al conocer la noticia sobre la muerte de su progenitor, no toma venganza contra nadie. La imagen paterna sostiene a don Nicolás para continuar luchando por sus ideales independentistas y contradiciendo las órdenes de Morelos, 330 prisioneros realistas, son puestos en libertad en lugar de ser fusilados.€5Don Miguel Hidalgo y Costilla, da el Grito de Doloresœ€ÿÿÍÍÍÍ€ÿÞMiguel Hidalgo nace en la hacienda de Corralejo, correspondiente a Pénjamo, Guanajuato, el 8 de mayo de 1753. Estudioso de la filosofía y la teología imparte dichas disciplinas en el colegio de San Nicolás de Valladolid, institución de la que será rector más adelante. Un antecedente a la conspiración de Querétaro lo fue la de Valladolid, en la que se proponía organizar en secreto una revolución para derrocar al sistema establecido y convocar un congreso que gobernase en nombre de Fernando VII. Esta conspiración estaba programada para el 21 de diciembre de 1809, sin embargo al ser descubierta se trató de reprimir a las personas implicadas, más como no encontraron pruebas contundentes hubieron de dejarlas en libertad. Tras el desmembramiento de la conspiración de Valladolid, algunos de sus integrantes encuentran refugio y apoyo en el corregidor de Querétaro, don Miguel Domínguez, siendo su casa donde comienza a tomar vida la nueva conspiración. A esta nueva conspiración, la de Querétaro, se sumaron Hidalgo y Allende, quienes habían sostenido pláticas con relación a la independencia del país. Según algunas referencias parece ser que Hidalgo sólo manejaba el discurso mientras que Allende estaba plenamente convencido de que el movimiento de independencia era una necesidad. De hecho, Allende convenció a don Miguel Hidalgo a participar en el movimiento y éste inició su tarea, ahora sí, decidido a llevar a cabo dicha empresa y mandó construir, aproximadamente, 25 lanzas en Dolores. Nuevamente los planes de independencia de los conspiradores son descubiertos, pero en ésta ocasión, el aviso oportuno de la Corregidora a los generales Allende y Aldama indicaba que era necesario iniciar el movimiento de independencia, adelantándose a la fecha prevista. El capitán Aldama hace llegar el mensaje al cura Hidalgo, la noche del 15 de septiembre de 1810, quien inspirado por su sentir patriótico, decide proclamar la Independencia de México. La firmeza de Hidalgo, sus relaciones diplomáticas y la falta de pruebas en contra suya, le permiten reunir a su hermano don Mariano, a José Santos Villa, Allende, Aldama, Abasolo y a otros hombres que armados se dirigen a la cárcel para obligar al alcalde municipal poner en libertad a los presos. Reunidos cerca de ochenta hombres armados, el domingo 16 de septiembre de 1810, Hidalgo llama a misa con la finalidad de aumentar sus fuerzas, logrando agrupar un total de trescientos campesinos, que apresan al subdelegado Rincón y a todos los españoles instalados en la población. Miguel Hidalgo y Costilla, da el célebre grito de Dolores e inicia el movimiento de independencia, mismo que después de diez años de luchas violentas, terminaría con la derrota del poderío español. Las fuerzas revolucionarias se dirigían a San Miguel el Grande, donde se les uniría el regimiento de la Reina y mucha gente de campo mal armados. Al pasar por el santuario de Atotonilco, Hidalgo toma la imagen de la virgen de Guadalupe, como el estandarte de su ejército, al que se unen numerosos campesinos a quienes invita a formar parte del movimiento, en busca de la libertad. En Celaya, como dirigentes de un "ejército" ya constituido, el Padre Hidalgo es nombrado general y Allende teniente general. Dicho "ejército" estaba integrado aproximadamente por 50,000 hombres, que avanzaban a la ciudad de Guanajuato. Ya en Guanajuato, el Intendente Riaño defiende el edificio destinado a la compra-venta de mercaderías, pero dicho lugar es asaltado por los insurgentes y en el lugar mencionado, el intendente y todos aquellos que intentaron su defensa para su propia protección, perdieron la vida. La Alhóndiga de Granaditas, el edificio que custodiara Riaño fue tomado el 28 de septiembre de 1810. Hidalgo establece en la Alhóndiga un Ayuntamiento con la finalidad de reorganizar sus fuerzas, además de instalar una fundición de cañones. Mientras tanto, el gobierno virreinal trabajaba intensamente tratando de combatir a sus enemigos, reclutando soldados y jugando con las mismas armas de la Iglesia para contrarrestar a las de Hidalgo. El cura Hidalgo es excomulgado por la Iglesia el 24 de diciembre de 1810 debido a las acciones violentas en las que tomara parte durante la lucha independiente. La respuesta de Hidalgo a las declaraciones anteriores, fueron en el sentido de que él jamás se había apartado de sus creencias religiosas al impulsar los nobles ideales de justicia que busca mejores condiciones de vida para el pueblo mexicano. Después de una serie de batallas en las que la suerte favoreció a los insurgentes, vinieron los ataques realistas que provocaron una fuerte desbandada en el ejército de Hidalgo, que originó la pérdida de banderas, cañones y armas. En su huida, Hidalgo se dirige hacia Aguascalientes para reunirse con las tropas de Iriarte y seguir a Zacatecas rumbo a la hacienda del Pabellón, punto de reunión de los jefes insurgentes. En la hacienda del Pabellón, los jefes insurgentes determinaron retirarle el mando político y militar del movimiento insurgente a Hidalgo, como consecuencia de las derrotas que éste había sufrido. La destitución de Hidalgo no se hizo pública y aunque aparentemente seguía manteniendo su autoridad, su posición ya no correspondía a la del líder principal. Los principales jefes insurgentes, determinaron partir hacia Estados Unidos con dinero y lo mejor del ejército, con el objeto de buscar apoyo. Hidalgo, Allende, Abasolo, Aldama y Jiménez, caudillos del movimiento insurgente, no alcanzaron su objetivo porque fueron sujetos de una traición por parte de Ignacio Elizondo. Elizondo, era un antiguo realista que se unió al movimiento insurgente y quien furtivamente regresó a sus filas de origen por considerar que no había sido valorado dentro de la insurgencia. Fingiendo rendirle honores a Hidalgo, hizo prisioneros a los caudillos en las norias de Acatita de Baján, sitio cercano a Monclova, Coahuila, el 21 de marzo de 1811, para ser conducidos a Chihuahua. Hidalgo es sentenciado a muerte, degradado y por último, fusilado el primero de agosto de 1811. Al igual que a los otros próceres de la Independencia, a Hidalgo lo decapitaron, exponiendo su cabeza dentro de una jaula de hierro en la Alhóndiga de Granaditas. Miguel Hidalgo y Costilla, es conocido como el Padre de la Patria e iniciador de la Independencia de México.€2Promulgación del Acta Constitucional de Apatzingánu†ÿÿÍÍÍÍ€ÿ+Durante la Colonia, la Nueva España tenía por órganos centrales de gobierno y administración al virrey y a la audiencia, siendo éstos representantes del estado absolutista español. Locke y Montesquieu, impulsores de la división de poderes, tácitamente criticaban el centralismo del sistema absolutista, ejerciendo influencia ideológica entre los insurgentes mexicanos quiénes consideraron que dicha división de poderes deberían ser el punto de partida para la organización política de la nueva nación. En plena lucha independentista, 1812, entra en vigor, por breve tiempo, la Constitución de Cádiz o Constitución liberal española, que ya contemplaba la división de poderes apuntando hacia una monarquía constitucionalista, sin embargo, no sería éste el modelo de los constituyentes mexicanos. Don José María Morelos y Pavón fue quien dio coherencia a las ideas políticas del movimiento de independencia, expresando la necesidad de una independencia total con relación a la metrópoli sin hacer residir en Fernando VII, la soberanía del pueblo. (Recuerda que España sufría la invasión francesa y el Plan de Iguala). El Congreso de Anáhuac, fue el primero de carácter político que se realizó en México e instalado por Morelos en Chilpancingo, actualmente capital del Estado de Guerrero. Entre los hechos emanados de dicho Congreso se pueden citar la primera acta de independencia y la Constitución de Apatzingán. La elaboración de la primera Constitución política de México la inició el Congreso de Anáhuac en Chilpancingo pero el acoso a que se vieron sujetos los constituyentes por los realistas los obligó a cambiar frecuentemente la sede del Congreso. De hecho, la primera Constitución mexicana fue estructurada, editada y puesta en vigor en Apatzingán, Michoacán, el 24 de octubre de 1814, habiendo sido aprobada el 22 del mismo mes y año. Los documentos que sirvieron de base para la redacción y estructuración política de la nación mexicano fueron los Elementos Constitucionales de don Ignacio López Rayón, Los Sentimientos de la Nación y el Reglamento para la reunión del Congreso, expedidos por Morelos. Existen indicios de que también don Carlos María de Bustamante presentó al Congreso un proyecto de Constitución. Con relación a los Elementos Constitucionales de López Rayón, puede decirse que aunque los conceptos de soberanía, división de poderes, representación política y derechos del hombre, estaban implícitos, no logró exponerlos con entera claridad. El mérito del proyecto constitucional de López Rayón consiste en que haya despertado entre los jefes insurgentes, el interés de dar a la nación una organización política. En El Reglamento del Congreso, Morelos presentó la estructura organizativa de los poderes exigiendo la vigencia de la división de éstos, distribuyéndolos en legislativo, ejecutivo y judicial. Con relación a Los Sentimientos de la Nación, Morelos insiste en los siguientes conceptos políticos básicos: "la soberanía dimana inmediatamente del pueblo, el que sólo quiere depositarla en sus representantes dividiendo los poderes de ella en legislativo, ejecutivo y judiciario,...". De acuerdo con la Constitución de Apatzingán, el Supremo Gobierno, es decir, el Poder Ejecutivo era un verdadero siervo del Congreso con un pleno predominio de la Asamblea Legislativa. El Ejecutivo estaba compuesto por tres personas que gobernaban en forma colegiada e inicialmente designados por el Congreso. La Constitución de Apatzingán constó de 242 artículos y tuvo vigencia durante un año. En su articulado quedó plasmada la independencia de México, la estructura política del nuevo Estado con la calidad de libre y soberano, destacando que en función a esa soberanía, el pueblo mexicano podía cambiar de forma de gobierno si así obtenía mayor felicidad; también hacía referencia al respeto a la propiedad privada y a las garantías del hombre. SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN Fragmentos "1º. Que la América es libre, e independiente de España y de toda otra nación, gobierno o monarquía y que así se sanciones dando al mundo las razones. .............................................................................................. 5º. Que la soberanía dimana inmediatamente del pueblo, el que sólo quiere depositarla en sus representantes dividiendo los poderes de ella en legislativo, ejecutivo y judicial... 11º. Que la Patria no será del todo libre y nuestra mientras no se reforme el Gobierno, abatiendo el tiránico, sustituyendo el liberal, y echando fuera de nuestro suelo el enemigo español que tanto se ha declarado contra esta nación. 12º. Que como la buena ley es superior a todo hombre las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, aleje la ignorancia, rapiña y el hurto. 13º. Que las leyes generales comprendan a todos sin excepción de cuerpos privilegiados...Que para dictar una ley se discuta en el Congreso y habida a pluralidad de votos. .............................................................................................. 15º. Que la esclavitud se proscriba para siempre, y lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales, y sólo distinguirá a un Americano de otro el vicio y la virtud. .............................................................................................. 17º. Que cada uno se le guarden sus propiedades y respete en su casa, como un asilo sagrado, señalando penas a los infractores. 18º. Que en la nueva legislación no se admita la tortura. ............................................................................................. 22º.- Que se quite la infinidad de tributos, pechos e imposiciones que nos agobian y se señale a cada individuo un cinco por ciento en sus ganancias u otra carga igual de ligera, que no oprima tanto, como la alcabala, el estanco, el tributo y otros; pues con esta contribución y la buena administración de los bienes confiscados al enemigo podrá llevarse el peso de la guerra y honorarios de empleados. Chilpancingo, 14 de septiembre de 1813 José María Morelos.- Rúbrica."€/Promulgación del Acta de Independencia Nacional…ÿÿÍÍÍÍ€ÿoEl Acta de Independencia fue firmado en Chilpancingo, actual capital del estado de Guerrero, el 6 de noviembre de 1813. En este documento se estableció como única religión a la católica. Dicha acta consideraba como reo de alta traición a quien se opusiera a la independencia del país. Entre los firmantes del Acta de Independencia se pueden citar a los licenciados don Andrés Quintana Roo, don Ignacio Rayón, don José Manuel de Herrera y don Carlos María Bustamante, entre otros. ACTA DE INDEPENDENCIA, REDACTADA POR LOS CONSTITUYENTES EN CHILPANCINGO. Fragmento. "El Congreso de Anáhuac, legítimamente instalado en la ciudad de Chilpancingo de la América Septentrional por las provincias de ella, declara solemnemente ...,que por las presentes circunstancias de la Europa ha recobrado el ejercicio de su soberanía usurpado; que en tal concepto queda rota para siempre jamás y disuelta la dependencia del trono español; que es árbitra para establecer las leyes que convengan para el mejor arreglo y felicidad interior; para hacer la guerra y la paz, y establecer alianzas con los monarcas y repúblicas del antiguo continente,..."€)Fusilamiento de don Francisco Javier MinaÑŠÿÿÍÍÍÍ€ÿ'Francisco Javier Mina fue originario de Otano, Navarra, España y nació en el año de 1789. Inició estudios de jurisprudencia, mismos que abandonó para integrarse al movimiento de resistencia contra la invasión francesa en 1808. Por la valentía demostrada en la lucha, Mina fue ascendido a coronel por la Junta Central de España y la Junta de Zaragoza, le confirió el mando del Alto Aragón. Mina fue apresado por los invasores franceses en 1811 y llevado al castillo de Vincennes, en Francia, donde se dedicó a estudiar matemáticas y técnicas militares. Don Francisco Javier Mina regresó a España cuando el rey Fernando VII recuperó el trono en 1813. Las ideas liberales de Mina iban en contra del absolutismo español, personificado en Fernando VII, motivo por el cual el primero organizó una rebelión que tenía por objeto la restitución de la Constitución de Cádiz, de corte liberal. Derrotado por las fuerzas absolutistas, Mina tuvo que huir a Francia para pasar luego a Inglaterra. En Inglaterra, don Francisco Javier Mina hizo amistad con Fray Servando Teresa de Mier y otros mexicanos simpatizantes con la independencia de México. La relación que estableció con Fray Servando Teresa de Mier le hizo comprender que para destruir el absolutismo de Fernando VII, no sólo en territorio español podía dar la batalla, sino también participando en el movimiento independentista de México. Con esa determinación, Francisco Javier Mina salió del puerto de Liverpool el 15de mayo de 1816, en un barco que el mismo fletó, rumbo a los Estados Unidos de América. En Estados Unidos comenzó a preparar su expedición de donde zarpó rumbo a las Antillas para regresar a Nueva Orleáns, con barcos y hombres y ahora sí, la Nueva España. Don Francisco Javier Mina desembarcó en Soto la Marina, Tamaulipas, en la desembocadura del río Santander, el 15 de abril de 1817. La breve pero fructífera campaña de Mina, en territorios de San Luis Potosí, Zacatecas y Guanajuato, pusieron en jaque a los realistas, obteniendo importantes triunfos. El insurgente Pedro Moreno estuvo al lado de Mina en la batalla del fuerte del Sombrero donde los realistas fueron rechazados a pesar de contar con 2,500 hombres debidamente pertrechados y 14 cañones. La participación de Mina era vista con desconfianza por los insurgentes motivo por el cual no contó con el apoyo que se le había ofrecido. Mina fue derrotado en la hacienda de la Caja pero logró llegar a Jaujilla, trasladándose al rancho del Venadito para descansar y reorganizarse. El 27 de octubre de 1817, fue hecho prisionero por el coronel Orrantia, mismo que lo llevó con grilletes ante el mariscal Pascual Liñán, quien ordenó su fusilamiento. El 11 de noviembre de 1817 don Francisco Javier Mina fue fusilado frente al fuerte de los Remedios, cerca de Pénjamo. Mina acostumbraba firmar únicamente con el nombre de "Javier". El título que adoptó don Francisco Javier Mina durante su corta etapa de lucha en la Nueva España fue "General del Ejército Auxiliador de la República Mexicana". Mina, de apuesta figura y con gran don de gentes, tenía al morir 29 años y como un reconocimiento al hombre que vino desde la metrópoli española a luchar por la independencia de México, sus restos reposan en la Columna de la Independencia de la ciudad de México. PROCLAMA DE FRANCISCO JAVIER MINA Fragmento "Soldados españoles del Rey Fernando: Si la fascinación os hace instrumento de las pasiones de un mal monarca o sus agentes, un compatriota vuestro que ha consagrado sus más preciosos días al bien de la patria, viene a desegañaros, sin otro interés que el de la verdad y la justicia. Fernando, después de los sacrificios que los españoles le prodigaron, oprime a la España con más furor que los franceses cuando la invadieron. Los hombres que más trabajaron por su restauración y por la libertad de ese ingrato, arrastran hoy cadenas, están sumergidos en calabozos, o huyen de su crueldad. Sirviendo, pues, a tal príncipe servís al tirano de vuestra nación; y ayudando a sus agentes en el nuevo mundo, os degradáis hasta constituiros verdugos de un pueblo inocente, víctima de mayor crueldad por iguales principios, que los que distinguieron al pueblo español en su más gloriosa época ¡soldados americanos del rey Fernando!... ¡Qué triste experiencia tenéis de la Metrópoli, y qué dolorosas lecciones habéis recibido de los malos españoles que para oprobio de los buenos han venido hasta aquí a subyugaros, y enriquecer a costa vuestra!... Uníos, pues, a nosotros; y los laureles que ceñirán vuestras sienes, serán un premio inmarchitable superior a todos los tesoros. Soto la Marina Javier Mina€